Hoy no hace demasiado calor, me he despertado un poco antes de que sonara la alarma para hacer nada, no tengo ninguna llamada perdida tuya, mi contestador está vacío.
Así que cerraré la ventana para guardar el calor en un escalofrío de mi alma.
"Vuelve, vuelve", son las palabras que revolotean en mi cabeza, pero no encuentro la manera de decirte cuantas ganas tengo de que lo hagas, de poder cantar juntos el estribillo de nuestra melodia favorita, de poder terminar la canción que dejamos a medias, pero mi orgullo me ha dejado solo.
Ya puedo ver como las gotas chocan contra el suelo, siento el olor a madera mojada, oigo los truenos, mejor en silencio, las palabras se las lleva el viento, los hechos los queman los rayos, ahora puedo decir que siento como llueve. Cortas como un cuchillo, quemas como el fuego, matas como una navaja. ¿Dónde quedaron nuestros sentimientos? ¿Los habrán absorbido los rayos de luz? Allí, el lugar donde todo permanece vivo, aquel precioso mundo surrealista, y paralelo, e imposible.
martes, 16 de diciembre de 2014
Un poco de lluvia.
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